MOVILIDAD vs REALIDAD

La Semana de la Mobilidad finaliza con un par de sucesos que ponen en evidencia unas carencias que son el origen del fracaso al que están abocadas todas las reivindicaciones encaminadas hacia un cambio de hábitos en cuanto al transporte.
El martes, una conductora lograba salvar su vida al caer con su coche al canal Bajo del Bierzo, que a pesar de ser escenario habitual de varios accidentes no ha experimentado mejora alguna en los últimos años. No tuvo la misma suerte la joven atropellada mortalmente ese mismo día por un camión en pleno centro de Cacabelos.
Y es que, en general, nuestras ciudades están diseñadas para el tráfico rodado, lo cual dificulta que el ciudadano renuncie al uso del vehículo. En lugares como Ponferrada, incluso, el fomento del transporte público no avanza sino que retrocede con medidas como la supresión de varias líneas del TUP.
Mientras tanto, a nadie se le ocurre convertir el camino de Santiago, en aquellos lugares en los que sea posible, en un espacio exclusivo para los peregrinos que lo transitan a diario y para el ciudadano que quiera practicar deporte en un entorno libre de tráfico rodado. Haciéndolo se lograría garantizar la seguridad de los que transiten por él y terminaría con el laberinto en el que se convierte la ruta Jacobea a su paso por nuestra tierra, a pesar de ser el principal escaparate de El Bierzo fuera de sus fronteras.
Otra de las propuestas podría ser la ampliación del paseo del río Sil hasta los límites del término municipal por ambas márgenes, poniendo en valor un espacio natural al pie mismo de la ciudad. O limitar el acceso al embalse de Bárcena desde Compostilla para convertirlo en un vial ideal para la práctica del deporte. Y, por supuesto, peatonalizar el centro de Ponferrada, construir carriles bici y habilitar un espacio para los mismos en cada proyecto de urbanización.
Categoría: General 1 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
Hecho con