Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

PASABA POR AQUÍ

Columnas de Santiago Macías en La Crónica de León

VIVA LA VIDA

20-03-2009 00:00:01

 

La iglesia católica española vuelve a evidenciar sus problemas con el octavo mandamiento. Su última ocurrencia ha sido la de iniciar una campaña antiabortista mediante carteles en los que puede verse a un bebé junto a lince ibérico, asegurando que en este país se protege más a algunas especies animales que a las propias personas. Con ello, la iglesia engaña y trata de manipular al personal aprovechando la tierna imagen de un crío de varios meses en lugar de utilizar la de un embrión. Pero a base de falsear la realidad, la equiparación entre aborto y asesinato comienza a ganar credibilidad.

La ley del aborto no obliga a las mujeres a abortar, pero facilita las herramientas necesarias para que quien tome esa decisión pueda hacerlo con garantías de cobertura legal y sanitaria. Por tanto, que la iglesia predique sin manipular a sus fieles y respete al ciudadano que se rige por el Derecho Civil, el Código Penal y la Constitución y no por el Catecismo y el Derecho Canónico.

Hace sólo unos días, la Conferencia Episcopal calificó de inaceptable que un hospital sevillano salvase la vida de un niño gracias al trasplante recibido de su hermano menor, seleccionado genéticamente para que naciese libre de su misma enfermedad.

Por todo ello, propongo una campaña que muestre a un lince junto a un obispo, para demostrar que la fauna más protegida en España es la propia iglesia católica, vía IRPF. O una en la que aparezca el coste total de la campaña de carteles junto a uno de los millones de niños que mueren anualmente de hambre en el mundo. O una en la que se vea la imagen de algún niño víctima de abusos sexuales junto a la de un cura pederasta, para que la gente sepa lo que realmente protege la iglesia.

NOTA.- He destacado en negrita la última frase de mi columna porque los responsables de La Crónica han decidido censurarla de forma unilateral y sin comunicármelo. Les doy las gracias, pues no hacen más que darme la razón cuando digo que "la fauna más protegida en España es la propia iglesia católica".


Categoría: General 4 Comentario(s) & 0 Referencia(s)



Referencias


Comentarios
Comentario hecho por Chiqui, el día 21-03-2009 01:51:09h.
La censura es impedir el acceso a la conciencia de la VERDAD. Tu columna es de "opinión" y tú la firmas; si ellos la censuran ¿porqué la llaman página de opinión?. Que la llamen página de mentiras y que la firmen ellos. La libertad de prensa está en todo sistema democrático. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y a no ser molestado a causa de sus opiniones" art:19 de los Derechos Humanos "libertad de pensamiento y expresión y a no ser vejado ni atropellado por ello. Según leía tu artículo, Santiago, me daba la extraña sensación de que habías leído mis pensamientos por completo. Clavado en todo, cada una de tus críticas, de tus palabras, la foto de un embrión microscópico junto al lince, hacernos creer que el aborto mata bebés de 3 ó 4 meses cuando casi ni se aprecia al microscopio... bueno, todo. Esos sentimientos los expresaba yo el lunes, escuchando la entrevista a un tal Martínez Camino en la SER. Realmente patético, no fue capaz de responder a las preguntas con claridad y muchas ni las contestó porque se pillaba los dedos y en otras se contradecía así mismo e incluso le devolvía la pregunta a la periodista para que respondiera ella cuando el entrevistado era él. ¿De donde sale el dinero para esta campaña?. No hace mucho en TV decían, con toda la cara, que marcásemos con una "X" la casilla, porque la iglesia tiene muchos gastos. Me pregunto porque en nuestras declaraciones anuales no hay una casilla para que la iglesia colabore caritativamente a aliviar los gastos de cada españolito, que marquen ellos nuestra casilla que no existe. ¿Sólo ellos tienen gastos? SE GANA MÁS PIDIENDO QUE DANDO. Santiago, lamento esta situación de tensión que se ha generado con tu columna ¿y ahora qué? Tu enfado será grande y me preocupa muchísimo a mi y a todos los que te queremos. La fusión de ambos periódicos en uno ya me preocupó en su día, incluso en diciembre que no escribiste durante dos semanas seguidas, empecé a ver fantasmas, quizás, donde no los había pero dudé sino habría algún problema. Lo mismo me ocurrió con tu libro "El monte o ..." ya que me venían más de diez páguinas en blanco y también empecé a pensar sino lo habrían censurado, cosas raras, me quedé con él pues tengo la costumbre de escribir a lápiz en los márgenes anotaciones personales. A nadie de los que tanto te apreciamos nos gustaría quedarnos sin tu columna, porque ya formas parte de todos nosotros. Me gustaría desearte un buen fin de semana junto a los tuyos que te quieren, pero no sé como estás de ánimo y quizá no sea muy apropiado pero, mi gran amigo, te lo deseo.

Comentario hecho por miguel otero, el día 22-03-2009 09:24:20h.
Tienes toda la razón, Santiago: se quejan aquellos que siempre han estado protegidos, y aquellos que protegen a los suyos, independientemente de las fechorías que cometan. ¿Qué lecciones puede dar la iglesia católica a nadie? ¿Y de dónde sacan el dinero para estas campañas? ¿Del contribuyente? Espero que algún gobierno tenga agallas y les retire para siempre la financiación: que se financien ellos, y veremos si les da el dinero para estas campañas seudopublicitarias.

Comentario hecho por Alvaro, el día 23-03-2009 09:56:07h.
Soy Alvaro, tu ex-compañero de columna. ¿Qué te voy a contar? Ánimo, salud y caña. Mucha caña. Mientras puedas. Los silenciados ya no podemos. Son la misma gente de siempre. No han cambiado nada. Treinta años de democracia no han servido para que renuncien a sus sueños de teocracias. Son incorregibles, nefastos, ridículos. ¿Y que hace Zapa?: darles más dinero. Para que financien, entre otras cosas, sus lamentables campañas de intoxicación moral.

Comentario hecho por Rufino, el día 23-03-2009 21:11:39h.
Amigo Santiago,
Dado que solamente tú eres el responsable de los artículos que escribes en tu columna de “La Crónica de León”, considero inaceptable que se trate de amordazar la expresión del pensamiento que se emite a título personal, recurriendo a la vergonzosa práctica de pretéritas censuras. Pero supongo que somos muchos los que estamos con tu línea de pensamiento.
Profundizando en el contenido de tu artículo y sin pretender herir la susceptibilidad de ningún creyente que de buena fe apoye las directrices de los órganos eclesiásticos, entiendo que la hipocresía de la Iglesia es totalmente desmesurada. No se trata sólo de pretender manipulas los sentimientos de la gente recurriendo a prácticas deshonestas, con exposición de falacias que nada tienen en común con la evidente realidad.
Sin querer entrar en polémicas sobre el “grado” de vida humana que pueda atribuírsele a un embrión humano, creo que para la mayoría de los mortales prevalecería la defensa de un ser ya nacido, ante la de un embrión del que se ignora su hipotético desarrollo.
Pues bien, la Iglesia parece tener más interés en proteger estos incipiente e hipotéticos futuros seres, que el preservar las vidas de los millones de niños que fallecen de inanición por carencia de la más elemental alimentación. ¿Se han detenido a considerar, cuantos niños ya nacidos podrían salvarse con el dinero dilapidado en campañas publicitarias en contra del aborto?. Y éstos si que son seres reales, entes con su propio bagaje afectivo; seres que sufren, y cuyo sufrimiento padecen a su vez sus progenitores y familiares. Son éstos los primeros seres por los que debería velar la Iglesia. Y si ya mucho podría hacer con el dinero invertido en campañas estériles que en nada ayudan al bien de la humanidad, podría decirse que estaría en su mano el erradicar la miseria del mundo con sólo una parte de los bienes de esa “misericordiosa Iglesia”. ¿No fue Cristo quien cedió su propio manto para preservar del frío a un mendigo?
Pero ahora, por su fuera poco, el mayor representante de Cristo en la tierra, alienta a los pueblos más sometidos al implacable azote del SIDA, para que dejen de utilizar el único medio del que disponen para protegerse de tan perniciosa enfermedad. ¡¡Cantemos Salmos al cielo y cerremos los ojos a las injusticias de la tierra!!



Añadir un Comentario


Recordar datos

Hecho con Bitacorae | Alojado en Bitácoras.com | Diseño Raúl García

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009