ECOS DEL DEBATE
28-02-2008 00:00:01

La presente legislatura ha estado marcada por la política de oposición del Partido Popular. El candidato Rajoy y sus discípulos no se han cansado de atemorizar al personal con una colección de absurdas profecías. Finalmente, las catástrofes, rupturas y divisiones anunciadas no se han producido, afortunadamente para el país pero no tanto para su propia campaña de acoso y derribo.
Encendido el fuego y extendido el incendio, los mismos que arrimaron la cerilla presumen ahora de ser los mejores bomberos. Han pasado cuatro años enseñando su verdadero rostro, pero llega el momento de mostrar su cara más moderada.
Enfrente lo saben, y por eso intentan prolongar en el tiempo la actitud de los “populares” y recordar su actitud desde que fueron desalojados del poder en marzo de 2004, algo que nunca asumieron y que jamás aceptaron.
Durante el debate del lunes pasado hubo pocos momentos destacables. Quizá el más tenso se vivió cuando Rajoy acusó a Zapatero de haber agredido a las víctimas del terrorismo, poniendo al actual presidente casi a la altura de los que aprietan el gatillo. Tal afirmación agrede, sin embargo, a la inteligencia de una amplia mayoría de los ciudadanos de este país y vuelve a mostrar al verdadero lobo que se esconde bajo la piel del cordero.
Sucede así cuando en el mismo debate se escucha de boca del candidato “popular” rechazar la llamada Ley de Memoria Histórica, una cuestión que según Rajoy “no importa a nadie”. No hay mayor agresión que rebajar a un colectivo de víctimas a la categoría de “nadie”. Con su afirmación queda clara la importancia que le merece el cumplimiento de uno de los Derechos Humanos más básicos: El de poder recuperar a un familiar asesinado y trasladarlo a un lugar más digno que una cuneta.
Debería saber Rajoy que la mejor manera de defender la democracia es honrar la memoria de aquellos que la defendieron hasta el último aliento de sus vidas. Y que la convivencia no se puede asentar cuando se sigue honrando a asesinos en las calles, plazas, colegios y hospitales del país, mientras sus víctimas siguen desaparecidas.
El pasado lunes, la estrategia de la falsa moderación del PP se cayó por su peso cuando apareció en escena un candidato cuya imagen de tibieza provocó la agresividad del contrario. En ese momento, el resultado del debate comenzó a decantarse hacia uno de los dos lados: Para Ángel Acebes, un personaje poco sospechoso de sincero, Rajoy había ganado por goleada. La opinión del abulense era compartida, tan sólo, por los datos de las encuestas de algunos medios que, casualmente, forman parte de la nómina de aliados de la oposición en su campaña de crispación durante la presente legislatura.
Sin embargo, la inmensa mayoría de los sondeos difundidos por los medios de comunicación dieron como claro vencedor al candidato socialista, que apenas lo celebró. Y es que quien conozca la tendencia del votante de izquierda de este país, sabe que huir del triunfalismo es la mejor garantía de éxito el próximo 9 de marzo.
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Comentario hecho por ALEX, el día 28-02-2008 13:44:07h.
Comentario hecho por VICTOR, el día 28-02-2008 13:46:12h.
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