VIAS SOLIDARIAS (I y II)
06-12-2007 00:00:01

Columna del día 6 de diciembre de 2007
De un tiempo a esta parte, desde la capital de nuestra provincia se viene reclamando la construcción de una autovía que una esta ciudad con Puebla de Sanabria, con el fin de llegar desde allí a la localidad portuguesa de Bragança. En la actualidad, la distancia que separa León de la localidad zamorana es de 150 kilómetros, todos ellos mediante autovía. A ella confluyen, también por autovía, localidades como Astorga o La Bañeza y otras situadas en su radio de influencia.
La ruta que se plantea desarrollar pretende cohesionar una serie de localidades que, al contrario de lo que se argumenta, actualmente ya cuentan con autovía o están cercanas a alguna vía de alta capacidad. El trazado, que saldría de León, discurriría por Santa María del Páramo (localidad situada en medio de la autopista León-Astorga y de la autovía León-Benavente) pasando por La Bañeza (situada al margen de la A-6) y desde allí hasta Puebla de Sanabria. El resultado final es un vial con una distancia de 130 kilómetros, tan sólo 20 menos que los que tiene el actual trazado.
Sin embargo, lo más aberrante es el argumento sobre la idoneidad de la unión, en ese punto geográfico, de nuestro país con el país vecino. Y lo es porque no existe ninguna vía de alta capacidad que llegue desde el interior de Portugal hasta ese punto de la frontera, a pesar de que algunos definan como tal a la IP-4 que llega a Bragança.
Calificar la IP-4 como una vía de alta capacidad es un despropósito y demuestra un total desconocimiento de la situación de las comunicaciones viarias del país vecino. Las denominadas IP portuguesas son las equivalentes a las carreteras nacionales en España, en muchos casos incluso inferiores a éstas. Mención aparte merecen las calificadas como nacionales en Portugal, como la que une Bragança con el pueblo luso más cercano a la frontera, Portelo. En este caso, la equivalente a una comarcal española se antoja generoso, rozando lo excesivo.
Otra de las reclamaciones desde la capital de la provincia, ésta ya en proyecto, es la construcción de una autovía que una la ciudad con Valladolid, cuyo trazado tendría una longitud de 150 kilómetros. Pues bien, al igual que en el caso anterior, desde hace años las capitales de la comunidad y de la provincia están ya unidas por 180 kilómetros de autovía que, aunque no sea del todo directa, permite viajar con comodidad (y gratis) de una a otra ciudad.
Proponer una autovía para ahorrar 20 kilómetros en una distancia de 150, o hacerlo para salvar 30 en un total de 180 se antoja excesivo, demuestra una profunda falta de solidaridad hacia otras zonas de la provincia o bien un enorme desconocimiento de la realidad de las mismas. Basta comprobar la situación de total aislamiento en comarcas como La Cabrera o Laciana, condenadas a la despoblación, para comprender la injusticia que suponen las citadas propuestas. No creo que a ninguno de los habitantes de estas comarcas le importase tener que recorrer una distancia levemente mayor, con tal de poder salir y entrar a ellas por autovía.
Columna del día 13 de diciembre de 2007
La semana pasada finalizaba esta columna denunciando el grave aislamiento de comarcas como La Cabrera y Laciana y la despoblación a la que se ven abocadas. Pues bien, en el medio geográfico entre ambas se encuentra el segundo foco económico de la provincia -El Bierzo- donde la situación en cuanto a comunicaciones por carretera respecto a la capital sufre un profundo desequilibrio. Mientras la ciudad de León está unida por autovía con todos los puntos cardinales, la unión de El Bierzo con el exterior se limita a una autovía que lo atraviesa -la A-6- y otra, de apenas veinte kilómetros, que acaba en Toreno y cuya continuación hacia Asturias parece incierta.
La idea de unir la ciudad de León con Bragança, en Portugal, no sólo demuestra una profunda falta de solidaridad si no que se antoja ridícula. Si lo que se pretende es unir la provincia con la vía de alta capacidad lusa más cercana, esa nueva infraestructura tiene que pasar obligatoriamente por El Bierzo.
Sólo dos vías de alta capacidad comunican Portugal con el noroeste de España. La primera, la A-25, finaliza en la localidad lusa de Vilarformoso, cercana a la frontera con Salamanca, que unirá con la Autovía A-62, cuando ésta llegue a Fuentes de Oñoro. Ese punto dista de la capital leonesa 312 kilómetros. La otra es la A-24, que discurre desde el centro del país hasta la localidad de Vilaverde da Raia, en los límites con la provincia de Ourense, un paso fronterizo separado por 266 kilómetros de León capital.
Teniendo en cuenta una y otra distancia, la elección de la opción más beneficiosa para nuestra provincia queda fuera de toda duda, tanto por la distancia como también por otras ventajas del trazado en cuestión. Veamos: Utilizando la unión existente entre León y Ponferrada, y continuando por la Autovía A-6, el primer tramo del nuevo trazado comenzaría en Parandones -en el municipio de Toral de los Vados- separado por 41 kilómetros de A Rúa, y formaría parte de un vial con doble finalidad. No en vano, ese mismo trazado serviría para la futura autovía de Ponferrada a Ourense. Desde aquel punto, restarían solamente 51 kilómetros hasta A Gudiña, donde el nuevo vial enlazaría con la existente Autovía A-52 que une Benavente y Vigo. Por ella se llegaría a las inmediaciones de Verín, a 33 kilómetros. A partir de allí, solo restan 16 kilómetros -actualmente en construcción- hasta la citada A-24 portuguesa.
En resumen, desde Parandones tendríamos 41 kilómetros de doble utilidad, 33 de vías ya existentes, 16 en construcción y tan sólo 51 a construir. Ese es el precio de unir nuestra provincia con la vía de alta capacidad portuguesa más cercana.
La nueva infraestructura podrá enlazar con la que proyectan desde Asturias y que permitiría también a aquella comunidad estar unida con el centro del país vecino. Su paso por Laciana contribuiría a sacar a aquella comarca del ostracismo. Algo parecido sucedería con La Cabrera, prolongando simplemente el vial de Castrocontrigo-La Baña hasta unirlo con el ya citado entre A Rúa y A Gudiña.
Algunos deberían mirar un mapa antes de tomar ciertas decisiones y tener en cuenta que el mejor remedio para los problemas de cohesión provincial es la solidaridad.
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