EL PUEBLO HA HABLADO
17-08-2006 00:00:01
En la mañana del pasado domingo, los vecinos de San Cristóbal de Valdueza se reunían en Concejo público y decidían, por abrumadora mayoría, tomar una medida drástica: Cortar la etapa de la Vuelta Ciclista a España que tiene previsto cruzar sus calles para finalizar en El Morredero el próximo 1 de septiembre.
No es la primera vez que hablo del tema en este espacio. A principios de año, nada más conocerse la decisión de la organización de la carrera, los vecinos comenzaron a sopesar una decisión que ahora han decidido tomar. Antes de hacerlo, se habían vuelto a dirigir al ayuntamiento para dar a conocer las carencias de la localidad, pero por enésima vez obtuvieron la callada por respuesta. Por todo ello, la noticia no tendría porqué sorprender a los responsables municipales.
El pueblo de San Cristóbal lleva soportando una situación de abandono integral desde hace siete años, o lo que es lo mismo, desde que en las penúltimas elecciones municipales la pedanía cambiara de signo político, contrario éste a los intereses de los que gobiernan en el municipio. Aunque, a decir verdad, el resultado en cuanto a inversiones en el pueblo no era muy diferente antes de 1999.
Desde entonces, el pueblo apenas ha recibido un par de subvenciones del Consejo Comarcal, otra del propio ayuntamiento (3000 míseros euros anuales, desde 2005, para cada pedanía) amén de una depuradora biológica, construida obligatoriamente para adaptarse a la normativa vigente.
Ese es el balance de inversiones para uno de los pueblos con mayor potencial turístico del municipio de Ponferrada. Tres millones y medio de las antiguas pesetas en siete años, que dejan tras de sí un déficit de calles sin pavimento, accesos tercermundistas, infraestructuras en estado lamentable y viviendas sin los servicios mínimos de alcantarillado y abastecimiento de agua cuyos propietarios, sin embargo, están obligados a abonar. A todo ello hay que sumar las restricciones de agua que sufre el pueblo en los últimos años y que son el detonante de la actual decisión.
Con la relación de inversiones y carencias en la mano, uno se queda de piedra cuando escucha al concejal de urbanismo municipal, Juan Elicio Fierro, asegurando que el ayuntamiento no puede solucionar un problema de sequía en un pueblo de montaña, a más de 1000 metros de altitud y rodeado de manantiales.
Otro edil municipal, el concejal de deportes Emilio Villanueva, invitaba a los vecinos del pueblo a utilizar otras medidas más apropiadas (pero se olvidó de decir a cuales se refería) y les advertía de la dificultad de cortar la etapa por la presencia tanto de policía cómo de la propia seguridad de la ronda. Sin embargo, yo no me apostaría nada.
Ese mismo concejal se atrevía a calificar al pedáneo de irresponsable. Pero irresponsables son aquellos que, siendo elegidos por todo un municipio, ejercen su responsabilidad sólo de manera parcial e interesada. Y en este caso, el pedáneo no ha hecho más que ser el portavoz de una decisión mayoritaria de sus vecinos, o lo que es lo mismo, ejercer la responsabilidad que el pueblo le ha dado.
No es la primera vez que hablo del tema en este espacio. A principios de año, nada más conocerse la decisión de la organización de la carrera, los vecinos comenzaron a sopesar una decisión que ahora han decidido tomar. Antes de hacerlo, se habían vuelto a dirigir al ayuntamiento para dar a conocer las carencias de la localidad, pero por enésima vez obtuvieron la callada por respuesta. Por todo ello, la noticia no tendría porqué sorprender a los responsables municipales.
El pueblo de San Cristóbal lleva soportando una situación de abandono integral desde hace siete años, o lo que es lo mismo, desde que en las penúltimas elecciones municipales la pedanía cambiara de signo político, contrario éste a los intereses de los que gobiernan en el municipio. Aunque, a decir verdad, el resultado en cuanto a inversiones en el pueblo no era muy diferente antes de 1999.
Desde entonces, el pueblo apenas ha recibido un par de subvenciones del Consejo Comarcal, otra del propio ayuntamiento (3000 míseros euros anuales, desde 2005, para cada pedanía) amén de una depuradora biológica, construida obligatoriamente para adaptarse a la normativa vigente.
Ese es el balance de inversiones para uno de los pueblos con mayor potencial turístico del municipio de Ponferrada. Tres millones y medio de las antiguas pesetas en siete años, que dejan tras de sí un déficit de calles sin pavimento, accesos tercermundistas, infraestructuras en estado lamentable y viviendas sin los servicios mínimos de alcantarillado y abastecimiento de agua cuyos propietarios, sin embargo, están obligados a abonar. A todo ello hay que sumar las restricciones de agua que sufre el pueblo en los últimos años y que son el detonante de la actual decisión.
Con la relación de inversiones y carencias en la mano, uno se queda de piedra cuando escucha al concejal de urbanismo municipal, Juan Elicio Fierro, asegurando que el ayuntamiento no puede solucionar un problema de sequía en un pueblo de montaña, a más de 1000 metros de altitud y rodeado de manantiales.
Otro edil municipal, el concejal de deportes Emilio Villanueva, invitaba a los vecinos del pueblo a utilizar otras medidas más apropiadas (pero se olvidó de decir a cuales se refería) y les advertía de la dificultad de cortar la etapa por la presencia tanto de policía cómo de la propia seguridad de la ronda. Sin embargo, yo no me apostaría nada.
Ese mismo concejal se atrevía a calificar al pedáneo de irresponsable. Pero irresponsables son aquellos que, siendo elegidos por todo un municipio, ejercen su responsabilidad sólo de manera parcial e interesada. Y en este caso, el pedáneo no ha hecho más que ser el portavoz de una decisión mayoritaria de sus vecinos, o lo que es lo mismo, ejercer la responsabilidad que el pueblo le ha dado.
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Comentarios
Hecho con
Que fácil es hablar sentado delante de un ordenador cuando no se tiene que dar la cara ante todos los ciudadanos preocupándote de ser fiel a tus principios sin pisotear los de los demás, cosa que muchos políticos, (y estoy seguro de que Emilio Villanueva no es uno de ellos)hacen contínuamente.
Deje usted tranquilo al concejal de deportes y ocúpese de hacer campaña para que el ayuntamiento actue donde tiene que actuar.