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PASABA POR AQUÍ

Columnas de Santiago Macías en La Crónica de León

FRIKIS

12-08-2005 09:42:33
Hace años, en su pueblo le conocían por el sobrenombre de Blas, por la admiración que profesaba hacia el ultraderechista Blas Piñar, el líder de Fuerza Nueva. En aquel tiempo, al jovencito Blas ya se le veían maneras de su gran patriotismo, su bravura y su casta varonil, sobre todo cuando alguna mañana veía como la motocicleta azul con la que solía moverse aparecía pintada de rojo.
El otro día, cuando ya le habíamos perdido el rastro, resurgió de las cenizas como el Ave Fénix: Todavía no nos habíamos repuesto del impacto de la noticia del bárbaro episodio ocurrido dentro del cuartel de Roquetas de Mar cuando L.A., más conocido por Luis Álvarez, natural de Adralés (Cangas del Narcea) y vecino de El Parador, en Almería, hacía acto de presencia en los juzgados de Roquetas del Mar. Minutos antes, desempolvaba del armario de su casa la camisa azul y después de echar unas oraciones ante los retratos de la Virgen del Pilar, del Generalísimo y de su sucesor, cogía la vieja moto y salía a la calle para defender a un grupo de mujeres de la manera que solo lo sabe hacer un verdadero patriota; pistola en mano y a pecho descubierto. Poco después, agentes de paisano de la benemérita lo reducían y se lo llevaban al cuartelillo, de donde saldría por su propio pie para más tarde, en el juzgado de la localidad, declarar que si tuviera que hacerlo lo volvería a hacer. Al día siguiente, las cámaras de un programa matutino de la televisión pública recogían unas declaraciones suyas en las que manifestaba que lo había hecho por Dios, por la Patria, por el Rey y sobre todo por el Generalísimo Franco. Hay es nada…
En El Bierzo, por las mismas fechas, conocíamos a otro personaje singular. En los días previos al inicio del incendio que arrasó miles de hectáreas cerca de Las Médulas, varias personas fueron testigos de un incidente entre el pedáneo de la localidad de Orellán y un helicóptero que trabajaba en las labores de extinción y que pretendía captar agua en un estanque propiedad de éste.
Días después, el protagonista aclaraba que todo había sucedido al tratar de indicarle al piloto que fuese a cargar agua al Lago de Carucedo y así darle tiempo para avisar a las personas que estaban por los alrededores de la necesidad de desalojar la zona. Pero como no había otra forma de comunicarse con la cabina y para evitar la situación de peligro que corría el personal no se le ocurrió otra cosa que utilizar un método infalible desde el principio de los tiempos; liarse a pedradas contra el aparato.
No dudo de la buena intención del hombre, pero la verdad es que al escuchar sus argumentos, uno se pregunta si estamos ante el descubrimiento de una nueva forma de comunicación entre el hombre y la máquina al más puro estilo troglodita o si por el contrario el protagonista del episodio tiene la ITV al día.
En el caso de que fuera cierta la primera posibilidad, supongo que el piloto comprendería a la primera que, en el lenguaje universal, cuando alguien te pega una pedrada lo que quiere decir casi siempre es que te largues. En este caso, sin embargo, parece que falló la comunicación. Lástima del malentendido...

Categoría: General 2 Comentario(s) & 1 Referencia(s)



Referencias
Hizo la Referencia 9f583299ae3ef3816517 el día 2007-12-24 12:16:28h.
9f583299ae3e



Comentarios
Comentario hecho por PFV, el día 02-11-2005 00:55:58h.
Soy un vecino de Carucedo y esa historia es una mentira (es antes de todo un conflicto político en Orellán)

Comentario hecho por Sonia, el día 05-11-2005 12:31:22h.
Si, claro, por eso salió el propio protagonista explicando porqué le había pegado una pedrada al helicóptero.
Parece que sabes tú más que él.



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